Santa Lucía, Virgen Mártir de Siracusa,
Que recibiste firme educación cristiana
Y que en tu más tierna infancia
Quisiste consagrarte a Jesús redentor,
Venimos a ti para suplicarte llenos de fe
Medies ante Jesús nuestro señor,
A quien tanto amaste y veneraste,
Y que por ser fiel a su amor el martirio sufriste,
Y nos alcances solución a nuestras deudas,
Pagos, carencias, ruinas y miserias
Y la fortaleza precisa
Para no decaer en esta difícil situación
Por la que en estos momentos pasamos
Santa Lucia gloriosa,
Tú que fuiste una joven fuerte
Y que después de haber sido denunciada,
Humillada, encarcelada y condenada
No claudicaste ante la tortura de tus verdugos,
Concédenos la gracia de no ser débiles y frágiles
Ante las tentaciones que nos presenta el mundo,
Sino valientes y audaces para superarlas.
Santa Lucia niña fuerte,